Cada proyecto me ha enseñado algo distinto. Aquí resumo el camino que me ha traído hasta donde estoy hoy como actor.
Los inicios
Mi interés por la interpretación empezó desde joven, en Galicia. Lo que comenzó como curiosidad se convirtió rápidamente en vocación. Los primeros pasos fueron en teatro amateur y talleres de interpretación donde descubrí que esto era lo que quería hacer con mi vida.
Formación
Me formé en interpretación combinando estudios reglados con talleres especializados y aprendizaje en cada proyecto. Creo firmemente que un actor no deja nunca de formarse — cada papel nuevo es una clase magistral si lo abordas con la actitud correcta. He trabajado técnicas de voz, movimiento escénico, improvisación y método, buscando siempre herramientas que amplíen mis posibilidades como intérprete.
Teatro
El teatro ha sido y sigue siendo el pilar de mi carrera. He participado en producciones tanto en gallego como en castellano, desde textos clásicos hasta dramaturgia contemporánea. El escenario es donde un actor se mide de verdad — no hay segunda toma, no hay montaje que te salve. Esa inmediatez es lo que hace al teatro insustituible.
Cine y televisión
El trabajo en cámara llegó como una extensión natural del teatro. Las series y películas te exigen otro registro, más contenido, más sutil. He participado en producciones audiovisuales que me han permitido explorar personajes muy distintos entre sí y trabajar con directores de los que he aprendido mucho.
Doblaje y voz
La voz es la herramienta más versátil de un actor. He realizado trabajos de doblaje y locución que me han obligado a desarrollar una técnica vocal sólida. Es un oficio dentro del oficio, con sus propias reglas y su propio encanto.
Presente y futuro
Sigo en activo con proyectos en teatro, audiovisual y formación. Cada año intento meterme en al menos un proyecto que me saque de mi zona de confort. La comodidad es el enemigo de cualquier artista, y aunque a veces asusta, salir de lo conocido es lo que te hace crecer.